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Crónica de mi primer maratón.
Llegamos a la línea de salida una hora antes del comienzo del maratón y ya había un ambientazo impresionante. Me acompaña Carlos, que ha última hora se ha lesionado y no ha podido participar, pero ha querido acompañarme igual. Algunos estaban empezando a cambiarse, otros se estaban colocando el chip, dorsales, vaselina, zapatillas… en fin ambiente de carrera 100x100. Me cambio, caliento, estiro y me coloco en la línea de salida con un grupo de gente del pinar, Oscar, Chema y Eladi con la intención de ir con el práctico de 3h15, a lo mejor era algo precipitado para mi primer maratón, pero bueno por intentarlo que no quede.
Empieza la carrera, se empieza a mover toda la serpiente de corredores y empiezan a caer los kms, llego al 5 y me encuentro con los gritos de ánimos de Victoria, compañera de entrenamientos, camuflada entre la gran cantidad de público que había en esta zona. En el km 7 decido pasar delante del práctico de 3h15, ya que había muchos corredores en el grupo e íbamos a tropezones y empujones y no me encontraba cómodo y unos metros por delante iba casi en solitario y mucho mejor. Paso el km 10 en el tiempo previsto, 45 minutos y en el 12 me vuelvo a encontrar con los ánimos de Victoria que estaba con su marido y creo que me han echado alguna foto. Siguen pasando los kms, mucha gente por todo el recorrido que anima sin parar, falleras, charangas, grupos de música, altavoces con música, gente con megáfonos, dolçaines i tabalets, bocinas, tracas… impresionante y emocionante a la vez, sin palabras. Me encuentro con Carlos en el km 12 que me anima sin parar, paso el km 13 por debajo de la hora, también como estaba previsto y seguía rodando bastante cómodo. Llegamos a zonas más abiertas donde empieza a soplar el viento, ummm, esto ya no me gusta tanto. Continúo con mi ritmo y paso la media en 1h34 y me sigo encontrado bien de piernas y de ritmo. Continuo por delante del práctico de 3h15, paso el 25, 26 y llego al 30 en 2h14’50’’, tiempo previsto. A partir de aquí me doy cuenta que las piernas empiezan a cargarse y decido conservar un poco y bajar un poco el ritmo. A partir del 32 es cuando me llega el temido muro, pego un bajón considerable y paso a hacer los kms 30 segundos más lentos, a 5 min/km. Llego al control de agua del km 35 y decido caminar mientras me bebo la botella de agua. En el km 36 entramos en el cauce del río y ya nos dirigimos hacia meta, y a partir de aquí empieza mi calvario, sensación que no avanzo, las paletas de los kms tardan mucho en llegar, me adelanta el grupo de 3h15, empiezan a caer los minutos, km a 6 min., a 6:20 llega el 38 voy muy despacio pero no quiero parar. Llego al km 39 en 3h05 y me dan calambres a la altura de los aductores en las dos piernas, padezco, paro e intento estirarlos, no vuelven al sitio, camino un poco, troto, llego al km 40 vuelvo a caminar continuo con los calambres pero poco a poco voy trotando, km 41 quiero llegar lo más pronto posible, voy roto pero aguanto. Llego al 41,5 km y está Carlos y mi hermano animándome sin parar, veo que arriba en las gradas están Charo y Miriam con el resto de cabudas también animándome y eso me da una fuerza extra, me quedan 600 metros y veo a Victoria de nuevo, me ve mal pero me anima también, me ha servido ya de último empujoncito y una vez entro en la pista de atletismo me cogen suat y alpinrunning y prácticamente me llevan en volandas hasta la meta. En la recta de meta veo a mis amigos, mi mujer e hija, mi hermano, mi cuñada todos gritándome y les lanzo un beso en señal de agradecimiento, por haber hecho un buen puñado de kms para acompañarme y animarme en mi primer maratón. Al final 3h24 ha sido mi tiempo y cuando han venido a abrazarme todos, no me he podido aguantar las lágrimas fruto del padecimiento, emoción, sufrimiento, satisfacción, tensión….
Conclusión: Desde el día de hoy puedo certificar que una maratón empieza en el km 30, como tantas y tantas veces había oído comentar a los entendidos. En fin espero que para la próxima me sirva de experiencia y ya sabré donde voy, sobre todo para intentar sufrir menos en los últimos kms. La sensación que me queda es que tal vez al ser la primera vez que hago los 42 kms haya intentado un ritmo muy exigente para mis piernas, pero que quede claro que ha sido una experiencia impresionante, inolvidable y magnifica, a pesar del sufrimiento, os lo prometo.
Para acabar, dar las gracias a todos los que me han apoyado, sobre todo a Charo y a mis niñas Miriam y Paula, a mis grandes amigos los cabudos, a mi familia, etc… que se que siempre me han seguido de cerca, tanto en mis meses de entrenamiento como hoy en la maratón. Hasta el año que viene, porque os lo aseguro, volveré.
Saludos para todos.
Nacho Prades (XXV Maratón de Valencia 2005)
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