CRÓNICA DE MI MARATÓ I MITJA 2003    

 

       Se acercan las 6 de la mañana del día 10 de Mayo de 2003, la hora de la salida de la Marato i mitja 2003. Nos encontramos delante del Estadio Castalia los compañeros de CorreCabuts, Nacho, Chuso, Carlos, Kike y Jose ya que Sazo no ha podido venir este año. Estamos haciendo los últimos estiramientos y preparando el cuerpo (más nerviosillos que menos) para afrontar los 65 kilómetros de la prueba.

        Son las seis de la mañana menos un minuto y nos deseamos suerte todos los miembros de nuestro grupo. Por fin dan la salida y los cerca de 1200 participantes comienzan la prueba con objetivos diferentes, unos salen andando, otros trotando, otros corriendo un poco más deprisa y un grupo de "profesionales" que no se como lo hacen pero salen volando. En principio cada "cabut" tienen un objetivo, pero siempre cada uno intenta superar su mejor tiempo en la prueba. Mi objetivo eran unas 9 horas y media aproximadamente. Salimos trotando todos los "cabudos", cada uno a un ritmo, y me quedo con Kike que va al mismo ritmo que yo. Trotamos hasta el kilometro 9 aproximadamente que viene la primera subida dura, la sierra de Borriol y comenzamos a subir las cuestas andando. En ese momento la vista de la carrera es impresionante ya que tanto por delante como por detrás se ve una inmensa serpiente multicolor de participantes.

        Llegamos al primer control, la pedra (Km. 12) y perfecto, tomamos fruta, nos hidratamos un poco, llenamos las botellas de agua y bebidas isotónicas y seguimos trotando pues ahora vienen bastantes kilómetros de bajada, toda la bajada de la Serra de Borriol, Pou de Mollet y llegamos al cruce de la carretera de Moró-Villafames que tenemos un control líquido. Un par de vasitos de agua y a continuar trotando hasta las primeras cuestas de la Bassa de les Oronetes, aproximadamente kilómetro 24. Segundo control, reponemos fuerzas tanto líquido como sólido y continuamos trotando. De momento la cosa va bien aunque después de 27 kms. ya se empiezan a notar las piernas cargadas.

        Llegamos al punto clave de la carrera. Después del segundo control, se tiene que cruzar la Rambla de la Viuda pero después de las últimas lluvias no se puede atravesar por el sitio habitual con lo cual han tenido que desviar la carrera para "construir" un grandísimo puente de madera sobre la carretera de Villafamés – Costur que es la zona más llana de la Rambla de la Viuda. Se da una gran vuelta por un terreno rompepiernas con continuas subidas y bajadas que alarga el recorrido en 4 o 5 kilómetros. La organización nos dice que todos los kilómetros que hacemos en este punto de más nos los quitan arriba en la base de penyagolosa para cumplir al final los 65 kms. La verdad es que para los que ya nos conocíamos el recorrido y lo teníamos un poco preparado este tramo nos rompe todos los esquemas ya que pensábamos llegar a Les Useres en menos de 4 horas y llegamos una hora más tarde, lo cual hace que psicológicamente me hunda un poco, pero bueno, hay que continuar y estamos llegando al tercer control que con el cambio de recorrido es aproximadamente el kilometro 37. Le pregunto a Kike y parece que él va bastante mejor que yo con lo cual después del control se marchará el sólo hacia delante ya que va sobrado. Estamos a 1 km. de Les Useres, tercer control, y hay que cruzar un río pequeño. Mientras nos estamos quitando las zapatillas y los calcetines se oye un grito de guerra "cabudo". Ostras es Carlos que nos ha alcanzado. Me llevo una gran alegría ya que tendré un compañero de recorrido para los tramos tan duros que vienen ahora y haciéndolos en solitario se hacen más pesados todavía. Nos mojamos los pies para atravesar el río, hay gente que pasa de quitarse las zapatillas y lo cruza mojándose. Uff son 30 kilómetros más con los pies, calcetines y zapatillas húmedas.

        Llegamos a Les Useres y empiezo a notar un poco el cansancio pero hay que reponer fuerzas con unos bocadilletes y líquido, mucho líquido que a partir de ahora empieza lo peor, las subidas más duras y largas. Aquí en Les Useres ya empezamos a tener apoyo logístico, está mi hermano, Lorena, Rosa, Rosi, Ima, la madre de Carlos, la suegra y las pequeñas Raquel y Nerea. La verdad que hay que dar un 10 y resaltar la labor de estas personas que van de control en control a esperarnos, a darnos apoyo, moral y sobre todo fuerzas para continuar. Estamos comentando la situación de la prueba entre todos mientras llega Chuso y nos comenta que de momento no lo lleva mal. Nos despedimos, nos volvemos a desear suerte y seguimos hacia adelante Carlos, Kike y yo mientras Chuso se queda a reposar un poco. Empieza a apretar el calor, empezamos a subir las montañas de Useras y Kike se marcha en solitario mientras Carlos y yo empezamos a acusar el esfuerzo. Me empiezan los primeros avisos de calambres en gemelos e ingles. Continuamos subiendo dirección al kilometro 45 e intento correr en las bajadas pero las piernas ya no me responden como yo quiero. Pues nada hablo con Carlos y le digo que se vaya hacia adelante que me tengo que empezar a regular pues faltan todavía 20 kms. Carlos se marcha y yo lo empiezo a pasar mal, me desmoralizo mucho y sigo andando hasta el 4 control, kilometro 46 aproximadamente (me doy cuenta que el objetivo de 9 horas y media va a ser imposible y hay que centrarse en batir 10 horas 36 minutos que es mi mejor tiempo).

        Llego al 4º control, me están esperando de nuevo nuestra gente de apoyo, Kike ya se ha marchado y Carlos todavía esta reponiendo fuerzas. Estoy bastante hundido y pregunto si Chuso va mucho tiempo atrás por esperarle y hacer el resto juntos, por lo menos con compañía se haría más ameno. Después de descansar 10 minutos con la reposición de fuerzas correspondiente, y los ánimos que me da Carlos continuo hacia adelante. Me voy con Carlos hacia la temida Lloma Bernat, parece que me voy recuperando y me voy encontrando mejor. En este tramo adelantamos a gente que se le nota que va muy justita y nos vamos dando ánimos de unos a otros para poder continuar con un poco de moral. Llego bastante bien de fuerzas y paso la Lloma Bernat sin muchos problemas y cuando llega la bajada empezamos a correr un poco. Las piernas me responden pero a los 5 minutos me entra un terrible dolor en la planta del pie derecho, parecido a un pinchazo, que no me deja correr y casi no puedo andar. Le digo a Carlos que continúe que yo iré como pueda hasta el siguiente control de Xodos. Otra penuria más, voy caminando hacia Xodos y me encuentro con un participante que era la primera vez que hacía la prueba e iba igual o más tocado que yo. Me preguntaba si era muy duro y cuanto era lo que quedaba y yo le iba contando ya que esta era mi cuarta vez que participaba. Entre mis experiencias de años anteriores y contándonos como estaba yendo este año, andando andando estabamos llegando a Xodos (Km. 55). Menos mal que nos encontramos y se hizo más ameno porque hacer ese tramo en solitario con lo tocado que vas se hace interminable, lo digo por experiencia de años anteriores. Llega la última subida a Xodos, ufff que larga se hace, empiezan los calambres añadido a mi dolor en la planta del pie. Llego a Xodos, esta vez no tenemos a nuestras personas de apoyo que se han ido directamente a la meta pues la pista de Xodos a Penyagolosa esta intransitable por las últimas lluvias, lastima pues ese último empujón que nos dan es muy bueno. Me siento en la camilla y dos amables chicas masajistas me sueltan un poco las piernas para poder llegar por lo menos hasta meta. Mi compañero de viaje se queda un poco a reposar y nos deseamos suerte mutuamente. Salgo hacia meta y me encuentro con un amiguete de mi hermano, Vicente, que también estaba un poco roto y era la primera vez que participaba. Cogemos entre los dos y nos dirigimos a la subida el Marinet (Km. 58 aproximadamente). Después de 58 kilómetros en el cuerpo, VAYA SUBIDA más dura, sufro igual que he sufrido todos los años en este punto pero este año no la subo del todo mal. Empieza a llover, por lo menos nos refrescamos y empezamos la subida un grupo de 5 personas. Nos cuesta aproximadamente 20 minutos la parte más dura. No os podéis imaginar los "caretos" de los cinco, me viene ahora a la memoria aquella colección de libros de los cinco de cuando eramos pequeños porque uno de ellos podía ser "los cinco en apuros". Pues eso es lo que nos pasaba a nosotros, cinco personas en apuros que sólo esperaban que se acabara la última subida de la prueba. POR FIN hemos llegado arriba km. 60 y continua lloviendo, ya no sé que es lo que más me duele si las llagas de los pies, el pinchazo, los calambres…. Llegamos al último control en el cual nos animan muchísimo para afrontar los últimos 3 kms. Reponemos líquido y nos lanzamos corriendo por las ultimas bajadas. ¿corriendo? Sí estoy corriendo, no sé de donde estoy sacando las fuerzas, además miro el cronometro y llevamos 10 horas y veinte minutos, todavía puedo superar mi mejor marca de 10:36. Ultimo kilometro, ya se oye la gente de la meta, me emociono al máximo, continuo corriendo, ufff hay cruzar el último riachuelo pero me da igual, paso por el medio mojándome los pies y luego hay que saltar dos troncos que están en el suelo, ayyyy que calambre, estiro como puedo ya está, ya está la meta y entro en la recta de meta. Me estaba esperando lo mejor, mi mujer, mis padres, mi hermano, la novia de mi hermano, mis amigos y sobre todo lo mejor de lo mejor una niña de 2 añitos aplaudiendo a rabiar a su padre que estaba llegando a la meta exhausto, con lagrimas en los ojos, con mucho dolor, con calambres pero con muchas ganas de abrazar a todos.

        Gracias a todos, a mis amigos por aguantarme en los entrenamientos invernales y por la ayuda que nos proporcionamos mutuamente para superarnos, a mi mujer por la paciencia que tiene conmigo y con mis entrenamientos, a mis niñas por el apoyo que me dan desde su inocencia y sobre todo a gracias a todas las personas que nos siguen ese día y muestran su apoyo incondicional a este grupo de "cabuts". No me quiero olvidar de nuestro amigo Sazo que por asuntos laborales no pudo participar, pero allí en la meta estaba como un campeón para demostrarnos también su apoyo. Al final 10:27 pude bajar mi tiempo en 9 minutos y no lo dudéis, al año que viene volveré con el objetivo de batir la nueva marca: 10:27.

    Nacho Prades

(Marató i Mitja 2003)